Blanca Suárez y Javier Rey, en un melodrama épico de los creadores de ‘Velvet’

‘El verano que vivimos’ reconstruye un gran amor imposible. Rodada en localizaciones de ensueño en Jerez, incluye en su banda sonora una canción original de Alejandro Sanz

Se acercan las Navidades y poco a poco regresan los estrenos para el gran público, después de unas semanas de cine de autor. Desde este viernes en nuestras salas, la comedia En guerra con mi abuelo, protagonizada por Robert de Niro, la aventura de animación El jinete del dragón, el biopic Madame Curie, en el que Marjane Satrapi (Persépolis) dirige a Rosamund Pike (Perdida) y, sobre todo, la esperada El verano que vivimos.

Blanca Suárez y Javier Rey en El verano que vivimos

Detrás de Velvet, Las chicas del cable, Hispania o Fariña están dos nombres: Carlos Sedes (dirección) y Ramón Campos (guión). La dupla de creadores de Bambú Producciones acude a la fórmula que les ha dado los mayores éxitos de la televisión nacional reciente: un triángulo de estrellas (Blanca Suárez, Javier Rey, Pablo Molinero), escenarios idílicos y una trama vibrante con saltos temporales. Un melodrama épico sobre un gran amor imposible, en la línea de El diario de Noa o Palmeras en la nieve.



En El verano que vivimos, la acción se divide en dos épocas. Comienza a finales de los años 90, cuando una joven becaria de un periódico gallego (Guiomar Puerta) empieza a indagar en unas misteriosas esquelas. Siempre llegan en la misma fecha. Siempre sin firmar. Siempre dedicadas a la misma mujer. Según tira del hilo, llega hasta el hijo del autor de esas cartas, y juntos descubren la historia de un triángulo amoroso sucedido muchos años atrás, en 1958 en Jerez, entre espectaculares paisajes de viñedos.


Blanca Suárez y Javier Rey en El verano que vivimos

El dueño de una compañía vinícola (Pablo Molinero, La peste) encarga a su amigo arquitecto (Javier Rey, Orígenes secretos) el proyecto de una nueva bodega para celebrar su futura boda. Lo que no podía esperar es que éste se enamorase de su prometida. Ella es, claro, la hipnótica Blanca Suárez (El bar, Perdiendo el norte), dulce, decidida y apasionada. La cámara sigue de cerca las miradas, gestos y silencios con los que surge la atracción entre los dos. Aparte de la bella fotografía de Jacobo Martínez (colaborador de Alberto Rodríguez o Félix Viscarret), con composiciones clásicas, una paleta cálida y grandes contrastes, destaca la banda sonora, con una canción original compuesta por Alejandro Sanz para el filme.