DOBLETE DE CHAIKOVSKI, KAUFMAN EN SALZBURGO Y LA FURA DELS BAUS

La primavera trae a las salas nuevas propuestas muy atractivas. Por primera vez retransmitimos un ballet de Matthew Bourne, el mayor talento británico de las últimas décadas, conocido por el desenlace de ‘Billy Elliot’. Será ‘La Cenicienta’ el 15 de abril. También disfrutaremos de montajes muy recientes, como el ‘Fausto’ que La Fura dels Baus estrenó en el Teatro Real con Piotr Beczala de protagonista (14 de mayo); incluso de la primera producción adaptada a los tiempos de pandemia: un ‘Rigoletto’ que la Ópera de Roma trasladó al enorme Circo Máximo (jueves 6 de mayo) para garantizar la distancia de seguridad tanto en el patio de butacas como en el escenario. Por último, estaremos de celebración: el 29 de abril, Día Internacional de la Danza, lo festejaremos con ‘El lago de los cisnes’ desde París; y nuestro homenaje al centenario del Festival de Salzburgo continuará con ‘Fidelio’, el 22 de abril, con Jonas Kaufmann y escenografía de Claus Guth.

ABONOS MENSUALES Y LOS TÍTULOS MÁS CONOCIDOS

Aunque la pandemia de Covid-19 dejó a medias la anterior temporada, la nueva normalidad exige cambiar el enfoque. En vez de plantear un trimestre completo, la oferta cultural avanzará de mes en mes; no resulta fácil anticipar qué sucederá más adelante. Las entradas podrán adquirirse por separado o en abonos conjuntos (por ejemplo: tres títulos desde Sydney, 24€). Por la misma razón, las grabaciones serán en diferido y no habrá directos. Asimismo, los cines optarán por títulos populares de Verdi o Rossini, idóneos para retomar el contacto. Ya habrá tiempo para las producciones experimentales. Por supuesto, se garantizan las medidas sanitarias pertinentes, como la reducción de aforo, la desinfección y otras normas de seguridad perfectamente compatibles con la comodidad del público.

Nuestras Sesiones de Ópera y Ballet

Música en la gran pantalla

Cine y ópera están más vinculados de lo que parece. En los siglos XVIII y XIX, las creaciones de Mozart o Rossini cumplían la misma función que hoy las películas: entretener al público. Asombrar con efectos escénicos, intrigas, romances apasionados. Con el tiempo, adquirió un tinte intelectual, incluso elitista. Pero en pleno siglo XXI, el cine rescata a la ópera y la renueva. La gran pantalla nos introduce de lleno en la acción, los primeros planos nos hacen enamorarnos de los cantantes, los movimientos de cámara dinamizan, el sonido en estéreo nos envuelve. Y en el intermedio brindamos con cava. Como en el teatro. Pero para todos los bolsillos.

¡Disfruta de unos primeros planos increíbles!