Cines Van Dyck concentra su actividad en sus salas del centro de Salamanca

Después de 26 años, la empresa deja el CC El Tormes, que desde el 1 de octubre gestionará otra compañía. La plantilla mantendrá sus puestos de trabajo y sus condiciones. Las 10 salas de Torres Villarroel continúan con normalidad
Inaugurados en abril de 1979, Cines Van Dyck mantienen encendida la llama del cine de autor en Salamanca. Con su 50º aniversario a la vista, la compañía ha decidido centrar su actividad en el complejo del Paseo de Torres Villarroel, donde continuará desarrollando con normalidad su proyecto, mientras que, después de 26 años, dejará la gestión de las salas del Centro Comercial El Tormes.
A partir del jueves 1 de octubre, los cines de Santa Marta serán asumidos por la empresa Ocine. El cambio no afectará a la plantilla: los empleados mantendrán sus puestos de trabajo y sus actuales condiciones laborales.
Detrás de la decisión de los propietarios y fundadores de Van Dyck, Juan Heras y Luz Delgado, está la voluntad de concentrar sus esfuerzos en los cines del centro de la ciudad, muy unidos al barrio donde nacieron hace casi medio siglo. Así, las diez salas siguen como hasta ahora, con una línea de programación especialmente enfocada al cine independiente y las sesiones en versión original, aparte de mantener su apoyo firme a las proyecciones europeas (razón por la cual desde 2004 forman parte de la red Europa Cinemas), las retransmisiones de ópera, ballet, teatro, conciertos o documentales de arte, todo esto sin dejar de lado los estrenos comerciales.
Cines Van Dyck, un negocio familiar con un equipo humano pequeño, siempre se ha caracterizado por su cercanía con el público. Es su razón de ser y su mayor motivo de orgullo: a ese público van dirigidos los preestrenos, los pases especiales, las presentaciones con los equipos de las películas, los ciclos temáticos a precio reducido, las colaboraciones con distintas ONGs o, dentro de su proyecto de Educación en el cine, sus talleres de iniciación al séptimo arte para profesores y alumnos. Todas estas actividades se potenciarán en esta nueva etapa, aprovechando los 30 años que cumple Van Dyck Joven, las cuatro salas situadas al otro lado de Torres Villarroel, creadas en otoño de 1996 para ampliar su variedad de estrenos.
En la historia de la compañía siempre perdurará el recuerdo de Van Dyck Tormes, un complejo que desde el año 2000 hasta este miércoles ha recibido a varias generaciones de espectadores. Allí instalaron los primeros equipos digitales (en esa transición paulatina que dejó atrás el celuloide), allí fueron pioneros en tecnología (con la primera sala de toda la provincia de Salamanca adaptada a la proyección en 3D, en julio de 2009), allí organizaron cientos de eventos culturales, desde exposiciones de cómics a monólogos, desfiles de moda, talleres, coloquios, cosplay, fiestas de disfraces… Una señal inequívoca del compromiso de la empresa con aquellas salas y su público fue la reforma profunda que acometieron en 2020, en plena pandemia.
Después de 26 años inolvidables, ahora Van Dyck afronta esta nueva etapa con la misma fuerza y vocación cinéfila de siempre. Y con la ilusión de seguir haciendo de sus salas un lugar de referencia donde disfrutar de la magia de la pantalla grande.




