Solo Spider-Man es capaz de devolvernos la fe en Marvel

La cuarta entrega de la saga de Tom Holland, sin perder un ápice de acción, es la más intimista, con un Peter taciturno después de que sus seres queridos lo hayan olvidado
Cada entrega del hombre araña supone un oasis en el maltrecho cine de superhéroes, que desde Vengadores: Endgame apenas se ha recuperado de la fatiga. Hace no tanto tiempo, todo lo que saliese de la factoría Marvel era sinónimo de éxito; ahora ya no es así... con la excepción de Spider-Man. El listón de la saga estaba muy alto después de No Way Home (2021), que por obra y gracia del Multiverso reunía a Tom Holland con sus dos predecesores en el papel, Andrew Garfield y Tobey Maguire. Ahora el trepamuros deja atrás el tono adolescente de la trilogía anterior para adentrarse en una etapa más madura, emotiva e incluso oscura. Debido al conjuro de Dr. Strange, toda la humanidad ha olvidado la identidad de Peter Parker, incluidos su mejor amigo y su novia (Zendaya). Eso, sumado a la pérdida de tía May, sume al héroe en la tristeza. De ahí que se refugie en su trabajo: proteger las calles de Nueva York de forma anónima. Vive solo, en un piso pequeño y sin luz; incluso fabrica su propia tecnología. Sin embargo, tanta responsabilidad lleva al límite su cuerpo y su mente, y la parte arácnida de su ADN se descontrola (incluso puede escupir telarañas con las muñecas, como solo sucedía en las películas de Raimi). Para colmo, se enfrenta a una nueva amenaza: una telépata capaz de saltar de unas mentes a otras para poseerlas. Spider-Man: Brand New Day es uno de los filmes más esperados de 2026, y ya puedes disfrutarlo en nuestras salas.
Si con Homecoming (2017) Jon Watts asumió el timón de la franquicia, el lavado de cara llega de la mano de Destin Daniel Cretton. El realizador hawaiano (1978) se dio a conocer con la muy premiada Las vidas de Grace (2013), que también supuso la irrupción de Brie Larson. Más tarde, saltaría a los grandes presupuestos con Cuestión de justicia, y a los blockbusters de Marvel con Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos (2021). Aquí, demuestra su dominio de la puesta en escena y su virtuosismo tras la cámara, lo que se traduce en espléndidas secuencias de acción, así como en los vuelos por la Gran Manzana más vistosos hasta la fecha, alguno incluso en cámara subjetiva. Por otro lado, sus orígenes en el cine indie dan pie a momentos introspectivos, de intimidad de los protagonistas. Eso sí, sin dejar de lado el entretenimiento puro, la energía, los combates frenéticos, salpicados del humor tan característico del personaje creado por Stan Lee en 1962. Al reparto se incorporan Jon Bernthal (El contable) en la piel de The Punisher y Sadie Sink (Max en Stranger Things) en un rol que no desvelaremos. El guión lo vuelve a firmar el autor de las tres anteriores, Chris McKenna (Jumanji, Batman: La Legopelícula), como también se mantiene la música de Michael Giacchino (Up).





